Debo confesarlo: antes de cualquier sesión me dan nervios. Aunque llevo más de 10 años haciendo fotos, considero que esta sensación es buena; me mantiene con los pies en la tierra. Una vez empiezo, me conecto tanto con mi cámara que nos volvemos uno solo.

Para canalizar esa energía y asegurar que todo salga perfecto, he desarrollado una serie de hábitos a lo largo de este tiempo.

1. Reviso y limpio mi equipo con anticipación Lo hago mínimo un par de días antes. Esto me da un margen de maniobra invaluable: si algo no funciona, tengo una ventana de tiempo para resolverlo sin estrés antes de la sesión.

2. Preparo las memorias y la energía Va de la mano con el punto anterior. Reviso tarjetas SD, baterías y cables. Llevar extras para cualquier eventualidad es una regla infaltable.

3. Uso un checklist detallado Anoto y verifico todo el material que estoy alistando: cámaras, luces, baterías, cables, disparadores, etc. Así no le dejo nada a la memoria.

4. Repaso el moodboard Vuelvo a revisar las referencias pactadas con el cliente. Analizo los planos, la intencionalidad y visualizo los posibles esquemas de iluminación que voy a utilizar.

5. Llego con tiempo de sobra Este paso es vital para empezar a adaptar la locación, montar el esquema de iluminación con calma y hacer las primeras pruebas antes de empezar a disparar.

6. Establezco una relación de respeto y claridad Al trabajar con modelos, les explico claramente cuál es la intención de la sesión y cómo será la dinámica. Hago pruebas previas y, sobre todo, mantengo siempre el respeto profesional: nunca abordo físicamente a nadie para corregir una pose sin pedir su consentimiento previo.

7. Verifico al empacar Una vez terminada la jornada, me aseguro de que todo el equipo quede empacado de forma correcta y segura, verificando que no se quede nada en el set.

8. Hago copias de seguridad inmediatas Al llegar a casa, e inmediatamente, descargo el material y realizo el backup en al menos dos discos duros distintos.

Estos son los hábitos que uso en mis sesiones de fotos y video. Espero que puedas adaptarlos a tu flujo de trabajo; créeme, te pueden salvar de un mal momento.